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Rescatado
desde
los
Andes,
este
cereal
que
fue
el alimento
básico
de los
Incas
durante
miles
de años,
se distingue
por
su versatilidad
y buen
sabor.
Puede
ser
preparado
en recetas
tan
distintas
como
guisos
y postres,
conservando
intactas
sus
propiedades.
Con
la llegada
de los
conquistadores,
el cultivo
de la
quínoa
fue
sustituido
por
el de
maíz
y las
papas.
Hoy
día
vuelve
a sembrarse
en el
altiplano
y ha
ganado
un sitio
en la
gastronomía
chilena
moderna
y aunque
no lo
creas
también
es conocido
en el
exterior
al ser
utilizado
por
la cocina
neoyorquina.
La
quínoa
(Chenopodium
quinoa
Wild)
es una
planta
anual
de hojas
anchas,
las
cuales
cocinadas
también
se aprovechan
como
verdura
fresca.
Su sabor
recuerda
bastante
al del
arroz
integral,
aunque
su textura
es mucho
más
fina
como
el cuscus.
Como
dato
te contamos
que
el grano
se cocina
igual
que
el arroz,
es decir,
tres
medidas
de agua
por
una
de quínoa,
sin
olvidar
que
hay
que
lavarla
bien
antes
de cocerla.
Algunas
de sus
preparaciones
son
el timbal
de quínoa
que
se prepara
con
un poco
de cebolla,
comino,
canela,
cúrcuma,
pasas,
caldo
de ave,
tomates
en conserva
estilados
y picados
y perejil.
En
postres
se puede
preparar
con
leche
y papayas.
Y en
guisos
un sabroso
risotto
con
pimientos
amarillos.
Pero
eso
no es
todo
también
lo puedes
disfrutar
como
ensalada
con
choclos,
apio,
paltas,
etc.
Todo
depende
de la
preparación
y la
creatividad.
No te
lo puedes
perder.
veronica@sanpedroatacama.com
Año 2003
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